Casa de espiritualidad

Nuestra Congregación, Franciscanas Hijas de la Misericordia, hunde sus raíces en el mundo rural mallorquín en un área sobre la que la voz popular afirma que es el corazón de la isla. Nuestra historia se inició el 14 de septiembre de 1856 en la pequeña y tranquila aldea de Pina, en el municipio mallorquín de Algaida. Serían los dos hermanos, Gabriel Mariano Ribas de Pina y Sor Concepción de San José quienes, viendo las necesidades sociales, sanitarias, educativas y religiosas de los pueblos más pequeños de la isla fundaron la Congregación.

Desde entonces, Pina tiene un valor simbólico para todas nosotras. Ha sido a partir de esta pequeña y humilde cuna donde las Hijas de la Misericordia nos hemos abierto al mundo y nos hemos hecho presente en otras realidades y otros lugares del mundo.

A lo largo de todo este tiempo la casa ha querido conservar este mismo estilo de sencillez, tranquilidad, silencio y serenidad de los inicios.

La comunidad de hermanas que actualmente vivimos en esta casa de Espiritualidad, acogemos diferentes grupos para ofrecer acogida y familiaridad. Por eso, desde nuestra opción por Cristo y su Buena Nueva, nos sentimos invitadas y animadas a compartir nuestra vida con todos los que vienen a buscar un espacio de encuentro, formación, plegaria, silencio y descanso. Sed bienvenidos.

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